Dulce de leche con leche condensada: tres métodos sencillos
Una lata de leche condensada, unas horas a fuego lento y ya tienes un dulce de leche dorado. Así se hace de forma segura.
Por Daniel MellicovskyPanadero y dueño, Melly's Cookiebar

El truco más famoso de la repostería es real: puedes convertir una lata de leche condensada azucarada en dulce de leche. Si la calientas a fuego lento y suave durante el tiempo suficiente, los azúcares de la leche se caramelizan hasta formar una crema espesa y dorada. En Argentina, el dulce de leche se hace tradicionalmente con leche fresca y azúcar, pero el método de la leche condensada es con el que la mayoría de los cocineros caseros lo prueban por primera vez fuera del país. Aquí tienes las tres formas de hacerlo, y la única regla de seguridad que no debes saltarte.
Lo primero es la seguridad
La mayoría de los métodos cocinan la lata sin abrir. Eso es seguro con una condición: la lata debe permanecer totalmente cubierta de agua durante todo el tiempo de cocción. Si el nivel del agua baja por debajo de la lata, puede acumularse presión y la lata podría reventar. Ve añadiendo agua caliente a medida que se evapore, y deja siempre que la lata se enfríe por completo antes de abrirla.
Método 1: la lata en la olla
Pon la lata sin abrir de lado en una olla grande, cúbrela con abundante agua y déjala cocer a fuego lento. En dos horas obtienes un caramelo claro y fluido; en tres horas, ese color ámbar intenso y esa textura espesa que los argentinos esperan. Déjala enfriar en el agua antes de abrirla.
Método 2: el horno
Vierte la leche condensada en una fuente de horno, cúbrela bien con papel de aluminio y coloca la fuente dentro de una bandeja más grande con agua caliente. Hornea a 200 °C (400 °F) durante unos 90 minutos, rellenando el baño maría de vez en cuando, y luego bátela hasta que quede homogénea. Este es el método más fácil de vigilar y controlar.
Método 3: la olla de cocción lenta
Sumerge la lata cerrada en una olla de cocción lenta llena de agua y déjala cocer en la posición baja durante ocho horas. Es la opción que menos trabajo da, y el calor suave hace que el color quede muy uniforme.
Cómo se compara con el auténtico
El dulce de leche de leche condensada es dulce, de color claro y queda muy bien en una tostada. El auténtico dulce de leche argentino, cocido despacio con leche fresca y azúcar, tiene un sabor más intenso, es más sedoso y menos azucarado, por lo que merece la pena probar el original al menos una vez. Importamos el dulce de leche Havanna desde Mar del Plata y lo enviamos desde nuestra tienda argentina en Ámsterdam a los Países Bajos, Europa, el Reino Unido y EE.UU.
Qué hacer con él
- Rellenar una tanda de alfajores caseros
- Armar una chocotorta sin horno
- Sumarlo a brownies, cheesecake o helado
- O quedarte con la cuchara y olvidarte de hornear
Pruébalo caliente en Ámsterdam
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