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Recipe7 de octubre de 20266 min de lectura

Torta de dulce de leche: la torta de cumpleaños argentina, paso a paso

Un bizcochuelo sencillo, tres capas y muchísimo dulce de leche. La torta con la que crecieron muchos argentinos, y cómo hacerla en casa.

Por Daniel MellicovskyPanadero y dueño, Melly's Cookiebar

Una porción de la torta de chocolate de Melly's, rellena y cubierta de crema de dulce de leche

Pregúntale a un argentino cómo era la torta de cumpleaños de su infancia y es muy probable que te describa lo mismo: un bizcochuelo sencillo, cortado en capas, pincelado con un poco de almíbar y relleno con muchísimo dulce de leche. En casa se llama simplemente torta de dulce de leche (tarta, en España), y más que una receta fija es un método. Una vez que lo tienes, la terminas con coco, crema, merengue o nada.

Esta es la versión que haríamos en casa: un bizcochuelo de cuatro huevos, tres capas y unos 700 g de dulce de leche. Puedes hacer el dulce de leche con leche y azúcar o a partir de una lata de leche condensada, pero para una torta de este tamaño un pote comprado te ahorra una tarde.

Ingredientes

Para el bizcochuelo (un molde redondo de 22 cm):

  • 4 huevos a temperatura ambiente
  • 120 g de azúcar
  • 120 g de harina común
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (opcional, ver abajo)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Una pizca de sal

Para el almíbar:

  • 100 ml de agua
  • 50 g de azúcar
  • Un chorrito de ron, licor de naranja o café fuerte (opcional)

Para el relleno y la cobertura:

  • Unos 700 g de dulce de leche
  • Opcional: 80 g de coco rallado, 250 ml de nata para montar o un puñado de nueces picadas

El bizcochuelo (bizcocho, en España) es el clásico argentino que muchas recetas resumen en cuatro huevos, cuatro cucharadas colmadas de azúcar y cuatro de harina: unos 30 g de cada uno por huevo. Un bizcochuelo tradicional sube solo con el aire que se bate en los huevos. El polvo de hornear es un seguro si tus huevos son pequeños o si nunca has hecho un bizcocho batido.

Para el relleno, el dulce de leche repostero, más espeso, es el que se queda en su sitio entre las capas. Un clásico, más blando, también sirve si untas capas más finas y dejas la torta más tiempo en la nevera.

Hornea el bizcochuelo

  1. Precalienta el horno a 180 °C (160 °C con ventilador). Forra la base del molde con papel de horno y engrasa y enharina los lados.
  2. Bate los huevos con el azúcar, la vainilla y la sal con batidora eléctrica a velocidad máxima durante 8 a 10 minutos, hasta que la mezcla esté pálida, espesa y haya triplicado su volumen. Al levantar las varillas, la mezcla tiene que caer formando una cinta que se quede unos segundos sobre la superficie. De aquí sale todo el volumen de la torta, así que no acortes este paso.
  3. Tamiza la harina, y el polvo de hornear si lo usas, sobre los huevos en tres veces. Incorpora cada tanda con movimientos envolventes y una espátula grande, cortando por el centro y girando el bol, y para en cuanto no quede harina seca.
  4. Vierte la mezcla en el molde y hornea de 30 a 35 minutos. No abras el horno durante los primeros 20. Está listo cuando la superficie está dorada, vuelve a su sitio al presionarla y un palillo sale limpio.
  5. Déjalo 10 minutos en el molde, desmóldalo sobre una rejilla y deja que se enfríe del todo. Si puedes, hornéalo el día anterior: un bizcochuelo que ha reposado una noche, envuelto, se corta en capas más limpias.

Prepara el almíbar

Lleva el agua y el azúcar a ebullición, deja que hierva dos minutos y déjalo enfriar. Añade el ron, el licor o el café si lo usas. Su trabajo es mantener húmedo el bizcochuelo, no empaparlo.

Arma la torta

  1. Si el dulce de leche está duro, bátelo un minuto en un bol con una cuchara hasta que quede liso y fácil de untar. No lo calientes: el dulce de leche tibio se escurre.
  2. Si el bizcochuelo ha subido en forma de cúpula, corta la parte abombada para que quede plano. Después córtalo en horizontal en tres discos iguales con un cuchillo de sierra largo, girando la torta mientras cortas.
  3. Pon el primer disco sobre una fuente o una tabla y pincélalo con un tercio del almíbar. Unta unos 200 g de dulce de leche y deja un centímetro libre en el borde: el peso de la siguiente capa lo empuja hacia fuera.
  4. Coloca el segundo disco, otro tercio del almíbar y otros 200 g de dulce de leche.
  5. Guarda la base original del bizcochuelo para arriba y colócala con el lado cortado hacia abajo: su cara lisa y plana da la superficie más limpia. Pincélala con el resto del almíbar.
  6. Cubre la parte de arriba y los lados con el resto del dulce de leche y termina la torta (ver abajo). Déjala en la nevera al menos dos horas, o toda la noche, para que el relleno se asiente y las capas no se muevan al cortarla.

Cuatro maneras de terminarla

  • Coco. Presiona coco rallado sobre el dulce de leche de los lados y espolvorea un poco por arriba. Es la misma combinación que el borde de coco de los alfajores de maicena.
  • Crema. Monta 250 ml de nata con una cucharada de azúcar hasta que forme picos suaves y úntala sobre el dulce de leche. Pon rodajas de durazno (melocotón) en almíbar entre las capas y tienes la torta de cumpleaños de muchas infancias argentinas.
  • Merengue. Una capa de merengue italiano, dorado con un soplete de cocina, deja la torta a medio camino de un rogel (más sobre eso abajo).
  • Nueces, o nada. Unas nueces picadas presionadas en los lados le dan un punto crujiente. O déjala así, con unas ondas de la espátula por arriba.

Si algo sale mal

  • El bizcochuelo queda bajo y denso. Los huevos no se batieron lo suficiente, o la harina se mezcló en vez de incorporarse con movimientos envolventes. La mezcla tiene que seguir aireada cuando entra al molde.
  • El bizcochuelo se hundió en el centro. Se abrió el horno demasiado pronto o salió crudo por dentro. Comprueba con un palillo antes de sacarlo.
  • Las capas se deslizan. El dulce de leche estaba demasiado blando o la torta fue a la mesa sin pasar por la nevera. Usa un dulce de leche espeso, mantenlo frío y dale a la torta sus dos horas de nevera.
  • El dulce de leche rompe el bizcochuelo. Está demasiado duro. Bátelo con una cucharada de leche hasta que quede liso. Pincelar antes el almíbar también ayuda, porque un bizcochuelo seco se desmiga.
  • Queda demasiado dulce. Pon menos dulce de leche entre las capas, termínala con nata sin azúcar o añade café al almíbar.

Cómo conservarla

Guárdala tapada en la nevera y cómela en tres o cuatro días, o en dos si lleva nata. Sácala una media hora antes de servirla: recién salido de la nevera, el dulce de leche está firme y el bizcochuelo sabe a menos.

Otras tortas argentinas con dulce de leche

  • Rogel. De ocho a diez discos de masa finísima y crocante, apilados con dulce de leche y coronados con merengue italiano. Es la torta de dulce de leche argentina más famosa y la más trabajosa, porque cada disco se estira y se hornea por separado.
  • Chocotorta. La que no lleva horno: galletas de chocolate mojadas en café, en capas con dulce de leche batido con queso crema. Nuestra receta de chocotorta lo explica paso a paso.
  • Postre Balcarce. Bizcochuelo, dulce de leche, nata montada y merengue triturado con frutos secos, llamado así por la ciudad de la provincia de Buenos Aires donde se creó.

O pide la nuestra

Si lo que quieres es la torta y no la tarde, nuestro Cookiebar de Ámsterdam hornea una tarta de chocolate con capas de crema de dulce de leche, en tamaño grande para 14 y una más pequeña para 8 a 10. Puedes pedirla para hoy o para cualquier día de los próximos dos meses, con un mensaje corto encima si quieres, y la recoges en la tienda. En nuestra página de tartas de cumpleaños te explicamos cómo pedirla.

Para la versión casera tenemos dos potes argentinos, Mardel Clásico y Havanna, y enviamos los dos a todos los Países Bajos, Europa y el Reino Unido desde nuestra tienda argentina.

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